sábado, 8 de junio de 2013

Militares



     Hace un par de días estábamos hablando por el grupo de Whatsapp los de clase y una compañera dijo que su sueño era ser piloto, que iba a cambiarse de carrera y necesitaba una nota alta,  además de una beca porque no tenía dinero para costeárselo. El caso es que algún compañero mencionó que podría alistarse al Ejército y estudiar ahí mientras se forma como militar. Y ahí empezó el revuelo, treinta personas dando su opinión sobre la moralidad de alistarse en el Ejército. Un compañero mencionó que a las Fuerzas Armadas sólo iban los catetos, gente tonta que no servía para otra cosa que para obedecer.

     Sin entrar a juzgar si tenía razón o no mi amigo, yo me puse en esa situación, verme en el camino donde debo decidir si entrar en las Fuerzas Armadas o no. Me excita de sobremanera pensar en el poder y la jerarquía, la disciplina que conlleva formar parte del ejército. Me gusta la idea de que si entrase en las F.A. podría acceder a la escala de oficial o suboficial, no estoy muy seguro. Eso de tener bajo mis órdenes a un grupo de tíos algunos probablemente incluso mayores que yo me pone fino filipino.

     ¿No os excita el rollo militar? A mí me flipa, ya no sólo por el simple hecho de que me excite, sino ya más a otro nivel y en otro sentido. Donde hay disciplina a saco, sacrificio, aguante, resistencia. Poder demostrar la pasta de la que una persona está hecha. El uniforme es una de las cosas que más me agradan. A simple vista son tan solo cuatro trozos de tela, pero no solamente es eso, tienen un significado, llevan de forma intrínseca "poder". Aunque no llevaría muy bien que los que estuvieran por encima de mí, me diesen órdenes. Es algo que no podría soportar.

     Bueno, delirios a parte. Yo me alistaría al Ejército si no tuviese otra opción, por lo mucho que me pone y lo afín que es a mi personalidad, a pesar de lo mal que llevaría el único inconveniente. ¿Y tú? ¿te has planteado alistarte por algún motivo?

Fonso de Sade