sábado, 18 de mayo de 2013

Retorno!

     Hace tiempo que ya no escribo nada y se debe a que mi desencanto con mis relaciones personales ha llegado a tal extremo que no encuentro ningún sentido a seguir al pie del cañón. También hay que decir que mi actitud ante esta búsqueda de significado vital o sentido a mi vida ha sido más pasiva que activa. Sinceramente he barajado dejarlo todo, abandonar esto, dejar atrás este mundo que tanto me gustaba antes y decidir cerrar un libro para empezar a escribir otro, pero simplemente no soy capaz. Me sigo pajeando con el mismo tipo de vídeos porno, me sigo poniendo cachondo con las mismas cosas y otras más bizarras aún.

    Hoy he decidido contaros un poco de mi reflexión sobre mi fracaso absoluto en mi búsqueda y desarrollo de relaciones BDSM. Pero para ello hay que empezar dejando claro el mercado al que quiero llegar y el mercado que tengo pero que no quiero explotar. A mi me molan los tíos jóvenes (inteligentes) , de mi edad o algo mayores, hasta los treinta años, por cierto, los treintañeros me ponen fino filipino. A estos son los que quiero atraer, pero no tengo mucho éxito, sin embargo no me faltan mensajes de señores mayores intentando algo y la verdad es que a veces soy bastante seco y desagradable, pero la verdad es que suelo ser educado y simplemente decir un: "no, gracias".

    El hecho de ser un joven universitario de 19 añazos (sí he envejecido un año más), que todavía vive en casa de papá y mamá no es lo más atractivo que se pueda encontrar en el panorama madrileño.

    Ser demasiado joven no inspira mucha confianza, las personas estamos siempre buscando alguien que nos pueda aportar algo y si vemos que por el rango de edad esa persona no tiene tanta experiencia como uno mismo o incluso menos aún, es muy muy poco probable que le interese. A mi me suele pasar que no me molan esos tíos que empiezan con un: "soy novato, no tengo zorra idea de cómo va esto, enséñame." Corta bastante el rollo, por muy bueno que esté el otro, a mi me echa para atrás, no sé si debería abrir más mi frontera mental e intentarlo a ver qué surge, pero el problema es que no me gusta forzarme.

     Vivir en casa de los padres es un problema grande. Para empezar una relación de este tipo solemos hacerlo mediante el contacto sexual, mientras "follamos"(practicamos BDSM en todas sus variantes y extensiones y prácticas), nos ejercitamos,  cuando sentimos dolor, cuando nos corremos, segregamos endorfinas que producen una sensación de placer o bienestar. Este tipo de sensaciones son esenciales para empezar una relación pienso yo. En las relaciones heterosexuales vainilla he conocido muchísimas parejas que empiezan con el sexo y luego con el "amor". De hecho todos mis amigos empezaron así, liándose con alguna chavala y luego acabaron siendo pareja. Y en el BDSM creo que es más fuerte esta componente sexual en sus inicios. Por mucho que conozcas a una persona y hables con ella, no sabrás como se desenvolverá en la cama ni en privado hasta que podáis hacerlo en un lugar donde os dé confianza hacer guarradas y perversiones. Bueno, a menos que seáis algo exhibicionistas. (Yo la verdad es que he hecho algo de exhibicionismo en público y la verdad es que es genial). Y aún así, pienso que el exhibicionismo es un buen comienzo, cuando la otra persona te nota tan seguro y atrevido, es una buena imagen, pero no siempre sale bien, porque acojona bastante que un tío te esté pisando el paquete en una cafetería.

    Creo que esos dos factores son los más importantes, luego hay otros de segunda categoría que sería ya el componente físico y la actitud. Digo que son de segunda no porque sean menos importantes, quizás el físico sí que lo sea, son lo que miran/miro después de comprobar que podemos hacer guarradas en un lugar fijo y que el otro sabe más o menos qué cosas pueden ocurrir en una "sesión"(odio esta palabra).

    Mi físico es normal, del montón, de la media. Eso es un problema grave. Cuando vivimos en un mundo capitalista no sé en qué momento de mi vida decidí o llegué a pensar que la frivolidad no iba a estar calando hasta en el alma de los hijos del capital. Nosotros, los jóvenes del siglo XXI nos volvemos locos por los productos estéticamente bonitos y cuando hay algo más bonito aún, tiramos lo antiguo y vamos a lo nuevo. Y siendo sinceros, el mundo BDSM gay, es frívolo hasta límites insospechados. Pero hay algo que puede revertir esto y son los sentimientos, quizás tu camiseta preferida esté ya rota por todos lados, pero puede ser que hayas vivido tus mejores momentos con ella puesta y te resistes a tirarla. Pero para que eso pase, tiene que surgir primero un sentimiento pero antes de eso, tenía que ser BONITA.

    Ese es mi problema que no soy un producto lo suficientemente atractivo de primeras como para llamar la atención y conseguir un gran mercado. La frivolidad impera en este mundo, nos guste o no. Pero me estoy reformando, hay cosas con los que uno no puede luchar. No puedo acabar con cuatro siglos de orden socioeconómico y cultural en tan solo 19 años. Hay una frase muy bonita que dice: "Reciclarse o morir." Y yo he decidido reciclarme para adaptarme a mi medio en vez de ser tan terco de intentarlo cambiarlo a toda costa. Podré cambiarlo después, cuando ya haya un gran lazo sentimental.

     Un hecho muy frecuente que me ha pasado sin parar durante este tiempo de ausencia es que he encontrado personas que eran atractivas físicamente, pero vacías por dentro. Y ese es mi siguiente punto a explicar, la actitud y personalidad.

     Como me dijo una persona del pasado: "Tienes mucho contenido pero no un buen continente" y tiene razón, creo que tengo un buen contenido, que puedo aportar mucho a otra persona. No en el sentido de llenar sus vacíos emocionales y crear (buenos) recuerdos, sino de avanzar, de ir juntos y poder evolucionar ambos, que lo que yo sacrifique valga la pena porque esa persona o personas me aportan mucho más. Pienso que todos hacemos el mismo balance en nuestras cabezas hasta cierto punto donde nos aturdimos mentalmente y no regimos. Soy una persona interesante joder, siento interés por todo lo que me rodea, me gusta aprender, tengo curiosidad, soy medianamente inteligente y encima tengo una buena conversación con la persona adecuada.


     Me pasa mucho que los tíos atractivos son gilipollas, los feos son interesantes y los guapos e inteligentes, son heteros, están cogidos por sus respectivos dueños o no les intereso.

Resumen: "Ehtupendo"

PD:  A seguir mejorando mi continente y ya os contaré qué tal me va. :)

Fonso de Sade

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