domingo, 17 de marzo de 2013

11% de batería

Ya te vale "profesumiso", estoy escribiendo a las 2:22 de la madrugada en el blog con el portátil a punto de morir porque por alguna extraña razón me he acordado de ti, así con el calor de las sábanas y eso. He ido a buscarte a Tuamo y no estabas, he mirado mis mensajes contigo y se han borrado. ¡Has borrado tu perfil! ¡Por todos los cinturones de castidad de este mundo! ¿Por qué?

Hay que ver, que fotos pones ¿eh?
No quiero que pienses que mis pensamientos hacia tu persona han sido solamente perversos y sucios e impropios de un joven como yo. Pero para confirmarlo he centrado mi atención en otro foco de atracción sexual y me he calmado. He esperado a relajarme y he notado que mis ganas de volver a hablar contigo no han descendido demasiado, por lo que he intentado buscarte por segunda vez. Llámeme loco, profesor. Pero he ido a la página de su universidad a ver si encontraba su departamento y fíjese usted por dónde, que se me ha olvidado cuál era. Aun así he mirado las asignaturas de todos los grados en Humanidades, a ver si me encontraba con alguno que me recordara a mi misterioso "profe" y nada, oiga.

No sé si serás tú, pero solo imaginándote con la guitarrita...
Aún así, he recordado que me dijiste que leías mi blog de vez en cuando. La verdad es que me he planteado seriamente si tengo alguna obsesión con los de tu gremio. Los profes ¿qué es lo que tenéis? Pues he pensado que podría escribirte por aquí, a falta de que me hables directamente, te hablo yo, así de tú a tú. ¡Uy! de Usted a tú, que no le quiero faltar al respeto. Quiero hablar contigo profeeee!!!

A falta de pan, buenas son tortas. ¿No? Ya te hablo yo, no te preocupes, quiero que me conozcas un poco más. (No quiero alabarte pero esta entrada la estoy escribiendo con una facilidad y sencillez que me está asombrando, no sé si es porque me inspiras mucho; porque llevo durmiendo 6 horas desde hace innumerables días o porque solo me queda un 9% de batería. Piensa lo que más te guste.)

La verdad es curioso que me llamase la atención un perfil como el tuyo, así un tío estirado con aires de grandeza que se considera sumiso con el terrible castigo de ser la autoridad a la luz del día. Quizás por eso me llamaste la atención y te escribí. Pero profe, es que no es tan solo que me pones como una moto, sino que encima tengo ganas de conocerte y ponerte nervioso. Sí, lo sé, soy un alumno capullo, de esos que no se quieren dormir en tus soporíferas clases y que encima preguntan para tocar las pelotas o para que le des un poco más al coco.

Con mi empanamiento de la madrugada se me acaba de ir completamente la idea y el cuerpo de esta entrada que iba directa e irremediablemente a tu patata. Creo que debería irme a dormir, a ver si sueño contigo, ya sea en una tutoría o en casa dándote una lección. Disfrutaré igualmente con las dos. Te dejo mi correo y te agradecería mucho si me escribieses y me dijeses de dónde eres profesor. No es que se me haya olvidado, (como osaría olvidarme de tu ciudad, profe mío) es sólo para confirmar que eres tú y no un gilipollas que quiere pasar la tarde vacilándome.
Fonsodesade@gmail.com

¡Espero noticias tuyas!

PD: Que sepas que no me he olvidado de que en verano dijiste que harías un pequeño esfuerzo en moverte un poco y tomarte un café con leche o algo más fresquito conmigo. No lo pienso olvidar y te arrancaré la piel a tiras si no cumples.

Buenas noches, profe. Que sueñes conmigo. ;)

Tu futuro-alumno obsesionado.