martes, 31 de julio de 2012

EL MACHOTE QUE TE LA PONE DURA





     Me vuelven loco ese tipo de machos con pinta de hetero, chulos, cachillas, fuertes, guapetes, con un buen rabo y un par de cojones potentes. Parece la típica descripción que haría un pasivorro para buscar a un tío que le folle. Pues parece ser que me parezco más a ellos de lo que imaginaba. Parece incompatible que un tío dominante busque a otro que también tenga las pintas de serlo, parece raro que un dominante busque antes a un “chulillo” que a la típica puta sumisa que no tiene dignidad ni pudor de ponerle el culo al primero que pase.

     Para empezar no busco un culo que follarme, así que ese tipo de personas están descartadas, pero ¿qué hay de los sumisos que se postran ante LOS “Amos”? Bah! Más basura de la misma. Aquel que se postra ante cualquiera jamás me interesará, porque, más que nada, me sentiría infravalorado, no soy igual que los demás, no deseo que te postres ante mí, como si lo hicieses con un mierdas, porque simplemente, me estás colocando en el saco con la demás mierda.

     El tipo de macho que me pone y que me interesa es el tío independiente, autónomo, fuerte, valiente, orgulloso, duro que  conoce su posición de sumiso, pero no obstante no la muestra ante cualquiera, sino a aquel que sepa despertar esa sumisión que lleva dentro.

     Ese tío duro que te mira a los ojos desafiándote, que no se rinde por mucha etiqueta que traigas. Ese pedazo de tío que le da igual eso y quiere prueba. Ese macho que se pondrá chulo si no sabes ser delicado, porque ellos también son delicados a pesar de su aspecto. Necesitan ser tratados con delicadeza, tienes que saber tocar y llevarles para que se amansen y puedas acceder a ellos.

     Un tío que te mira por encima, que te supera en altura, en peso, en musculatura. Un tío que exude testosterona por los poros, que tenga el paquete marcado y que no lo dé vergüenza mostrarlo.  Esos tíos que saben ponerte en jaque; aumentar el ritmo del cerebro intentando hallar algún resquicio de debilidad para atacar; ponerte nervioso con su mirada impenetrable y por supuesto que te la pongan dura como la piedra.

     Me encantan esos tíos, son un reto para mí, me suponen un esfuerzo y eso me flipa. Me gusta darle al coco, intentar entrar en ellos, empezar a sorprenderles, engancharles poco a poco, despertar su interés y también despertar su polla.

     Sé que no soy el tío más atractivo del mundo (aunque a veces me digo lo contrario, por eso de la autoestima y esas cosas), ni el más machote, ni el más malote, ni aquel que posee la cara más bruta y morbosa que haya conocido este planeta. Pero intento mejorarlo, intento y le echo ganas a mejorar mi cuerpo porque no vale con que sepa despertar su interés, ni abrir su mente, ni hacer que ese pedazo tío se arrodille tras horas y horas de lucha. Que no vale ser sólo contenido, que de eso tampoco sé si me sobra, que también necesito un continente atractivo para llamar la atención. Porque, seamos sinceros, todo entra por los ojos, y si no te entra, no te convence.


     Creo que lo que más me alucina es romper esa capa/barrera/escudo (como queráis denominarlo) de hetero, chulo, cachillas, fuerte, guapete, autosuficiente, orgulloso, flipao, con un buen rabo y un par de cojones potentes que el tío se monta para ser invencible e inquebrantable ante el resto del mundo. Me gusta pegarle una patada a la susodicha barrera y hacerla añicos, romper su masculinidad, destrozar su chulería, barrer su orgullo. Dejarle desnudo ante mí, vaya. Que se muestre tal cual es, sin maquillajes, sin parches, sin disfraces ni actuaciones de chulo de barrio. Que ambos sabemos a qué parte correspondemos, que era cosa de tarde o temprano, algo no dura para siempre, solo hay que tocar los resortes correctos para desarmar su mundo y hacerlo polvo.


     Me encanta cuando aquel chulazo del principio se queda derrotado, queda sucumbido ante ti, que acepta su derrota, con orgullo, pero un orgullo nuevo, un orgullo que no nace de él mismo, del ego, sino que nace del vencedor de la batalla. Este tío de rodillas y sin envoltorios, sin aditivos ni conservantes ni colorantes, se te muestra tal cual es su naturaleza. Se muestra con deseo de ser poseído, pero por alguien que seguramente no le supere ni en físico ni en actitud, sino alguien que sabe ser más radical, alguien que va directo a la raíz, a su cabeza, su mente, su cerebro.

     Me encanta cuando aquel machote se da cuenta de que un puto niñato de mierda, un criajo, un mierdas de 1.75 con cara de niño bueno y educado le ha dejado totalmente desarmado. Me río cuando aquel macho se da cuenta de lo embrutecido que le pongo (véase polla como una estaca y cojones cargados) y lo mejor, que he despertado algo en él, que he llamado a su sumisión y me ha respondido satisfactoriamente, entonces y sólo entonces, ese macho sabrá arrodillarse cuando sea necesario, pero a diferencia de los otros sólo lo hará ante el puto criajo que le condujo hasta el inicio de su fin. Es decir ante UN solo AMO, su Puto Criajo de Mierda.
            

2 comentarios:

  1. OMG!!!! CREO QUE TU Y YO NOS PERCEMOS MUCHO EN LA MANERA DE PENSAR!!! Y SI ES LA SENSACION MAS JODIDAMENTE PERFECTA!!!(DOMINAR UN MACHO ASI)!!! HACE YA UN AÑO Y ALGUNOS MESES CONOCI UN HOMBRE, MERO MACHO COMO DESCRIBES Y QUE HOY DIA ESTA AMIS PIES ESE MACHOTE!!!
    Y QUIEN SOY YO UN CHICO DELGADO CON CARA DE NIÑO SANTO QUE APARTE DE CAMBIARLE SU JODIDAMENTE FORMA DE PENSAR TAMBIEN LE ROBO EL CORAZON, 11 MESES OFICILES DE RELECION TENEMOS COMO PAREJA YA QUE DURANTE UNOS MES ES ISE DE SU CABEZA UN MISMO OCHO NO LA TUVO FACIL CONMIGO... Y TENGO QUE DECIR QUE ESE MACHO AUN ME SIGUE CALIENTANDO COMO EL PRIMER DIA EN EL QUE POR MERA CASUALIDAD DEL DESTIINO NOS TOPAMOS Y ESPERO QUE SIGA ASI POR MUCHO TIEMPO!!!

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