domingo, 15 de mayo de 2011

Eterno



     Una voz me dijo una vez que parara de andar para esperarte. Y le he hecho caso ¿sabes? estoy aquí de pie, esperando a que me alcances. He esperado mucho tiempo, ya han pasado varios meses, las llamas del tiempo me consumen poco a poco, incesante poder aniquilador, sesgando mi vida lentamente, reduciéndome segundo a segundo, a un ritmo incansable. Quiero pensar que estoy parado por propia voluntad, pero miento, estoy encadenado, atado de pies y manos, indefenso.

     Debo reconocer que no sé seguir sin ti. Que ya no sé avanzar, que ya no tengo fuerzas para avanzar sin tu ayuda. Estoy predicando energía, positividad, exhalo alegría, pero en el fondo soy el primero que no me hago caso. Escupo palabras en la cara de los demás, haciendoles ver que se equivocan, no obstante ni yo mismo sigo mis propios consejos. He parcheado mi cuerpo, cosiendo tapaderas a mi propia piel, ocultandome a mí mismo mi verdad, mi debilidad. Intentando maquillar la flaqueza, la falta de voluntad, mis carencias. Estoy perdido, sigo perdido.

     Pero mi propio orgullo (puto orgullo) me incapacita para gritar a los cuatro vientos que me he equivocado, que estoy tan perdido y tan confuso que no soy capaz de moverme, ni para retroceder ni para avanzar. Estoy hundido en el fango de la verdad, sufriendo, viendo, recordando todo aquello que hice para llegar hasta aquí. Quizás me arrepienta de todo, quizás me complace la situación. No estoy del todo seguro. Me consumo en la agonía del no-poder, odio no tener el control, lo ODIO. Quiero odiarte y destruirte por no venir a salvarme. Te odio. ¿Por qué me sigues haciendo esperar?



    Ya es hora de que vengas. Debe de ser la hora. No me dejarás morir, no querrás verme destrozado, no querrás recoger pedazo a pedazo mi cuerpo. No querrás ver al amor de tu vida, humillado, derrotado y hundido en la miseria tan solo por tu tardanza. Por qué no aceleras un poco y me liberas de estas ataduras, hazme saber que eres tú, dime todo aquello que tienes guardado para mí. Llevo esperando demasiado tiempo, estimúlame. Hazme gritar, hazme llorar, destruyámonos en el gozo, devoremos nuestros cuerpos al son de nuestro respirar. Aliméntame con tu carne, aliméntame. Estoy sediento de tu boca. Ven ya por favor... por favor. Avancemos juntos, no quiero quedarme así en la eternidad, no quiero caminar solo.

1 comentario:

  1. Es complejo el tema.

    Nunca he entendido cómo tantísima gente predica 'deja de buscar y encontrarás'. Yo nunca lo he puesto en práctica porque cuando lo he probado no he obtenido ningún resultado, y nunca se lo he aconsejado a nadie.

    El que no llora no mama y el que no busca no encuentra, o así lo veo yo. Si bien es cierto que tanta gente no puede estar equivocada, no es así en mi caso. Mi consejo es que si quieres algo luche, busques y finalmente encontrarás ;)

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