sábado, 29 de enero de 2011

De semilla a árbol



    Fui la semilla recién germinada convertida en brote, aprovechando los rayos del sol que se escapaban de lo resquicios del frondoso bosque, fui celoso de esos rayos que me llegaban, odiaba tener que compartirlo con otras plantas, no quería que nadie me robase ese poco sol que me llegaba, tenía miedo, sentía angustia cuando alguna planta más alta echaba hojas robándome lo poco que tenía o sólo el pensarlo me hacía estremecer. Crecí, me hice grande y robusto, pero para ello tuve que pelear mucho para conseguir la mayor cantidad de luz, crecer, llegar a lo más alto y que me diera tanto el sol que no me importaba si había otras plantas aprovechándolo también. Ahora soy ese árbol que recibe el sol de pleno en su copa.



    Los celos eran incontenibles en mi, sentía celos por diversas causas, ese miedo a perder lo que es tuyo, a que lo aproveche otro "más alto y más fuerte", no era normal esa sensación que nacía en mí e invadía todo mi cuerpo. Esa falta de confianza y de fe me llevaron a ponerme extremadamente celoso con cualquier pequeño indicio que supondría esa falta de "sol". Hoy he llegado a sentir que no es así, he cambiado, me han hecho cambiar. Una persona muy muy muy especial para mí, me ha aportado su confianza y una seguridad que me han hecho perder los celos, que ese sentimiento se desvanezca por completo en mí. Qué gusto dejar de sentir esa angustia cada dos por tres. Ahora consigo aceptar más cosas, llegar a saber lo que hace y no perder los nervios, porque sé que nunca me traicionaría. No por dejar de sentir celos dejaré que "otros" me roben lo que debería ser mío, si alguien intenta quitármelo me defenderé con uñas y dientes.

Gracias Dani!! :D

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