viernes, 8 de octubre de 2010

¡Pórtate bien!

     La disciplina el buen comportamiento es algo esencial en la vida del buen esclavo del siglo XXI. Y si no se hace hincapié al principio del entrenamiento probablemente tengamos un perro impertinente, maleducado y rebelde.

     No hace falta ser un genio para darse cuenta de esto, pero muchas veces nos dejamos llevar por "placeres" y descuidamos este aspecto dejándolo en un completo segundo plano. NO creo que debamos dejarnos seducir por su belleza, su atractivo, el cariño o incluso el amor que sentimos hacia nuestra propiedad. Hay que disciplinar a nuestro perro, por mucho cariño que le tengamos, castigar si es necesario y lo de dialogar también se puede hacer (pero yo prefiero dialogar por faltas muy graves). No nos dejemos llevar por sus palabras tiernas infantiloides ni tampoco por su carita de cordero degollado. No hay que acostumbrarles a un trato blando, creo que a la hora de la educación cuanta más inflexibilidad mejor (para mí la inflexibilidad es un acto algo cruel), ya que cuanto más guapos se creen, más creído lo tienen, más mimados están y eso no podemos permitirlo.

     Al menos yo no quiero tener a un impertinente a mi lado, que no tiene ni modales ni un mínimo de educación ni protocolo. Digamos que eso también me pone muy cachondo, sobretodo el educar y moldear a mi mitad, moldearle de tal forma que seamos una "armonía en sincronía". Este proceso no se puede hacer del día a la noche y tampoco pretender que el esclavo no se equivoque, es prácticamente imposible encontrar a una persona completamente correcta. El trabajo debe ser minucioso, no podemos dejar pasar por alto faltas leves, cuanto antes se erradique más fácil será.

      Toda la parrafada que he escrito tiene algún sentido si no se hace o se aplica a la persona correcta? Pues NO, porque creo que estar jugando con uno y con otro no es la mejor forma de poder consolidarme con alguien, uno no es de piedra, pero no quiero ser promiscuo, darle mi polla a cualquiera, antes no lo valoraba tanto, pero ahora me doy cuenta de que no quiero que cualquiera disfrute de mi polla. Sólo la persona que se lo gane disfrutará de mi polla, pero sobretodo disfrutará de mi presencia, de mi poder, de mis palabras, de mi cuerpo, de mi mente, de mi vida....

1 comentario:

  1. Mis palabras no pueden colonizar sus sentimientos que se me han ofrecidos - silenciosos - entre frases forzadas. Sus palabras, señor, son dioses que elevo a los altares

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